viernes, 15 de abril de 2011
jueves, 7 de abril de 2011
Bailar
Y desfogarme. Llorar, saltar, gritar y bailar. A la vez, nada de secuencialidad, sentir todo lo posible en el mismo instante, simultáneamente. Poner a prueba la capacidad de sentir en mí mismo, de pensar, de disfrutar, sufrir y divertir. Poner al límite cada uno de los músculos de mi cuerpo moviéndome hasta que sangren sudor, hasta que les den calambres paulativamente en todo mi cuerpo. Nada de alcohol, nada de drogas estimulantes que me permitan aguantar más de lo que soy posible, nada de estupefacientes que me hagan sentir otra realidad, nada de nada que cambie mi percepción del mundo. Esta noche quiero sentir hasta morir. Quiero pelearme con el mundo y que sangren mis nudillos; quiero bailar patéticamente hasta que la gente me grabe para recordarlo; gritar hasta que las palabras rajen mi gargantaal pasar con tanta fuerza; follar hasta sentir que las caderas me exijan que pare; besar hasta que los labios se pelen de tanto roce... si esta noche acaba, que sea porque acabe el mundo entero. Sólo quiero preocuparme de no estar explotando el máximo de mí.
Y pensar que todo esto lo provoca una puta canción estúpida....
Y pensar que todo esto lo provoca una puta canción estúpida....
miércoles, 6 de abril de 2011
Diosa
Eres algo que, sencillamente, me puede. No sé lo que es, pero estoy seguro que no es simplemente físico. No tendría sentido que estuviera tan loco por algo simplemente físico. Eso no quita que físicamente seas una Diosa, que es un hecho. Tal vez no seas la definición de todos los cánones modernos de la moda, sino algo mucho más básico, más ligado a lo salvaje del hombre, a lo primitivo o bestial: eres salvaje, apetecible, suculenta, provocativa. Eres capaz de jugar con tu cuerpo y aprovecharte hasta transmitir el deseo de devorar la manzana del árbol del bien y del mal. Seduces con tus gestos, tu sonrisa y tus palabras. Con tus sonrisas sugerentes, tu escote, la forma de descolocarte el pelo hasta que quede en su lugar adecuado. Simplemente es algo que supera lo deseado por cualquier humano... pero no puede ser algo simplemente físico.
Es algo que tienes y me enloquece. Algo que sale de tus poros, que se trasnmite con tu mirada cuando establece una conexión con la mia, que me contagias al rozarme con tus dedos o simplemente algún veneno que se transmite por un medio que todavía ignoro. Porque de eso se trata, de un veneno que me corrompe poco a pocos todos y cada uno de mis sentidos. Y soy totalmente incapaz de defenderme. No puedo hacer nada, porque no entra en mi entendimiento lo que sucede. Si ocurriera cuando tu pupila se engancha a la mía, bastaría con vendarme los ojos; o rodearme de un profiláctico gigante para que tus dedos no me puedan rozar... pero nada de eso funciona. No sé qué tienes. No sé qué me das. Pero sé cuáles son los límites de mi deseo, lo que han logrado otras personas o lo que soy capaz de sentir normalmente. Pero contigo... todo cambia. Contigo me supera. Contigo... nada tiene sentido. No consigo controlar mi instinto. No consigo resistirme a tu atractivo primitivo. A tu sensual salvajismo. No consigo resistirme a tí. Eres sencillamente... brutal. Y ni siquiera debería decírtelo... ya lo sabes. Pero me provocas hasta el punto de no controlar mis dedos... y sólo ser capaz de escribir si estoy pensando en tí. Y hay que tener sangre fría para escribir de otra cosa teniéndote a tí en la cabeza.
Es algo que tienes y me enloquece. Algo que sale de tus poros, que se trasnmite con tu mirada cuando establece una conexión con la mia, que me contagias al rozarme con tus dedos o simplemente algún veneno que se transmite por un medio que todavía ignoro. Porque de eso se trata, de un veneno que me corrompe poco a pocos todos y cada uno de mis sentidos. Y soy totalmente incapaz de defenderme. No puedo hacer nada, porque no entra en mi entendimiento lo que sucede. Si ocurriera cuando tu pupila se engancha a la mía, bastaría con vendarme los ojos; o rodearme de un profiláctico gigante para que tus dedos no me puedan rozar... pero nada de eso funciona. No sé qué tienes. No sé qué me das. Pero sé cuáles son los límites de mi deseo, lo que han logrado otras personas o lo que soy capaz de sentir normalmente. Pero contigo... todo cambia. Contigo me supera. Contigo... nada tiene sentido. No consigo controlar mi instinto. No consigo resistirme a tu atractivo primitivo. A tu sensual salvajismo. No consigo resistirme a tí. Eres sencillamente... brutal. Y ni siquiera debería decírtelo... ya lo sabes. Pero me provocas hasta el punto de no controlar mis dedos... y sólo ser capaz de escribir si estoy pensando en tí. Y hay que tener sangre fría para escribir de otra cosa teniéndote a tí en la cabeza.
lunes, 28 de marzo de 2011
Jayus
Etapa nueva, tema nuevo... ¿No es así? Y como toda buena etapa de cambio, se debe emplezar con una ampliación de recursos, un aprendizaje con el fin de encontrar algo innovador. Vamos, una suculenta ampliación de vocabulario. Y, aunque todavía no domine el castellado, es fuera de él donde encuentro lo que no tenemos definido pero todos hemos llegado a sentir.
Sin estilo definido, o tratando de redefinirlo, sólo me queda dar bandazos hasta volverme a ubicar.
Jayus
Indonesio – “Un chiste tan mal contado y con tan poca gracia que uno no puede hacer otra cosa que reirse” (Altalang.com)
Sin estilo definido, o tratando de redefinirlo, sólo me queda dar bandazos hasta volverme a ubicar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)